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Se ha llamado al Concilio Ecuménico Vaticano II, "El Concilio de la Iglesia sobre la Iglesia" y con justa razón, ya que dos de sus 4 Constituciones tienen como tema central a la Iglesia. La Constitución "Lumen Gentium" reflexiona sobre la Iglesia como luz de los pueblos y de las naciones. La "Gaudium et Spes" contempla a la Iglesia en el mundo contemporáneo. El Papa Pablo VI, de feliz memoria confirmó esto con su encíclica "Eclesiam Suam" publicada en el año conciliar de 1964).

El Concilio Vaticano II es el último (el vigésimo primero) ecuménico en la historia de la Iglesia y el primero y único en no hacer declaraciones dogmáticas, es decir, no hizo formulación solemne, teológica, sobre el tema central de las asambleas conciliares: la Iglesia.

Evitar dar uno o más dogmas, implica, que el Magisterio de la Iglesia (reunido en Concilio) consideró más adecuado hacer, por una parte, espacio a la Eclesiología primitiva (visión de la Iglesia de los primeros 4 siglos de su existencia); dicha eclesiología se expreso en griego y es también llamada Eclesiología de comunión o eclesiología patrística.

Por otra parte, al evitar el Magisterio de la Iglesia (en Concilio) dar un dogma sobre la Iglesia, no sólo no favoreció a la Eclesiología latina, la cual tiene origen con el Papa León Magno en el siglo V de nuestra era y se ha expresado en latín, sino que incluso le hizo algunos retoques que no dejan de tener una enorme trascendencia para la Eclesiología, la teología y la vida de la Iglesia en general.

Son 4 los retoques hechos por el Concilio Vaticano II a la Eclesiología latina:

1º. El latín sigue siendo el idioma oficial de la Iglesia; sin embargo, el Concilio promovió el uso de las lenguas vernáculas en las celebraciones litúrgicas, en las traducciones de la Sagrada Escritura y el surgimiento de la teología en las lenguas modernas.

2º La Constitución "Gaudium et Spes" reconoce la autonomía de lo temporal y afirma que a la Iglesia le corresponde el ámbito espiritual y religioso. Se supera así, el dilema medieval (siglo XI d. C.) de las dos espadas que representan los dos poderes: el temporal y el espiritual. En dicha doctrina se contemplaba a la espada temporal subordinada a la espada espiritual; en otras palabras, la Iglesia tenía el poder no sólo sobre lo espiritual sino también sobre lo temporal.

3º. El tercer ajuste a la Eclesiología latina fue el suprimir la nota de "romana" que el Concilio de Trento había añadido a las 4 notas tradicionales del credo: "La Iglesia es una, santa, católica y apostólica"

4º. Por último, la Constitución "Lumen Gentium" del Concilio Vaticano II afirma que la Unica Iglesia que Cristo fundó y que contiene todos los medios necesarios para la salvación "subsistit" (subsiste) en la Iglesia católica. dejando así la identificación "La Unica Iglesia que Cristo fundó "est" (es) la Iglesia Católica; identificación que está presente en la encíclica "Mystici Corporis" del Papa Pio XII y en la primera y segunda redacción de la "Lumen Gentium".

Se desprende de esto que en el período post-conciliar son válidas ambas eclesiologías y que se ha estado buscando los aciertos de estas dos visiones de la Iglesia: la griega y la latina. Ambas cuentan en su haber con limitaciones: la eclesiología griega sufrió muchas herejías, en particular el arrianismo, el nestorianismo y el monotelismo que hicieron un enorme daño a la Iglesia en los siglos IV y V. Por su parte la eclesiología latina cuenta con dos cismas: el oriental en el año 1054 (separación de la Iglesias de Constantinopla y Roma) y la reforma protestante en el siglo XVI.

Sin duda es la eclesiología latina la que ha venido orientando a la Iglesia por más tiempo (siglos V al XX) y es
la que tiene mayor presencia y fuerza en la actualidad. Además cuenta con el gran logro de haberle dado unidad a la Iglesia.

Sin embargo, se ha estado investigando, gracias al impulso del Concilio Vaticano II de volver a las Fuentes de la Revelación. Esto ha favorecido el florecimiento de los estudios bíblicos y también el redescubrimiento de la teología griega de los primeros siglos del cristianismo.

Nuestra humilde sugerencia, fruto de la experiencia y del estudio, es que la eclesiología griega favoreció que la Iglesia Primitiva se considerara a sí misma como MYSTAGOGA. La Iglesia antigua fue una verdadera entrenadora de cristianos. Basta pensar en los cristianos que engendró: sus mártires, sus confesores, sus monjes, sus vírgenes, sus grandes teólogos y no menos grandes pastores, sus misioneros, sus patriarcas, sus doctores; todos sus Papas son santos.

La Palabra Mistagogía viene del verbo griego (mystagogein) y significa "crecer en los misterios" "ser introducido en los misterios". La Mistagogía era la última etapa del catecumenado. Había una preparación remota (de varios años), luego venía la preparación inmediata a la recepción de los sacramentos de iniciación, los cuales se recibían en la Vigilia Pascual del Sábado Santo. Durante esa cuaresma hacían ayuno, oración, exorcismos, etc. La enseñanza recibida hasta este momento le llamaban "Catequesis".

La Mistagogía se iniciaba el octavo día después de la Pascua. Durante esa primera semana de pascua se impartían las "Catequesis Mistagógicas" . De esta manera, el recién hecho cristiano iniciaba su "crecimiento en los Misterios" o su "crecimiento en el Mysterion". El octavo día simbolizaba el día de la Resurrección; el día de la nueva creación. En 6 días creó Dios el universo; el 7º descanso y el 8º es el DIA DE LA NUEVA CREACION.

No obstante la importancia que tuvo la Mistagogía en la Iglesia antigua, no quedó, fijada en los símbolos de fe
o en algún otro documento del Magisterio de la Iglesia. La Mistagogía se inició primero con la práctica, con la enseñanza de los catecumenos. Una reflexión más elaborada la encontramos sólo hasta las Catequesis Mistagógicas de San Cirilo de Jerusalén, San Cirilo de Alejandría y San Juan Crisóstomo. Todos Padres de la Iglesia de los siglos IV-V d.C.. Y habrá que esperar hasta San Máximo el Confesor (580-682 d.C.), es decir, hasta el siglo VII d.C. para contar con un tratado sobre la Mistagogía.

Por otro lado, la IGLESIA COMO MISTAGOGA hubiese sido una característica aplicada a la Iglesia sólo después de la formulación dogmática de Dios, Uno y Trino (en el Concilio de Constantinopla de 381) y de la formulación dogmática sobre Cristo (Concilio de Calcedonia en 451). Ya la definición sobre Cristo llegaba tarde, pues Roma es invadida por las tropas de Alarico en 410 d.C, o sea, 41 años después de que se iniciara la ola de violencia que dañara tanto a la civilización humana y a la Iglesia.

La Iglesia de los primeros tiempos, practica la Mistagogía; fue Mistagoga; reflexionó sobre la Mistagogía, pero no hubo paz, cultura y teología para formular su visión de Iglesia; su eclesiología. Nos lego las definiciones de La Trinidad y de Jesucristo; ya no alcanzó a plasmar en la letra su eclesiología.

El contemplar a la Iglesia como Mistagoga puede ser la gran aportación de la eclesiología griega a la eclesiología latina.

Otro factor que hay que tomar en cuenta; la fuerte presencia y difusión de los MISTERIOS en la cultura griega,
llevaron a los padres latinos a evitar los términos MYSTERION, MISTERIA. No obstante, que San Pablo trata ampliamente del Mysterion, del plan salvifico de Dios; los padres latinos prefirieron usar el termino latino de SACRAMENTUM. "Crecer en los Misterios" (Mistagogía) no corrió con mejor suerte.


El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, en el número 1075 dice: "La catequesis litúrgica pretende introducir en el Misterio de Cristo (es Mistagogía), procediendo de lo visible a lo invisible, del signo a lo significado, de los "Sacramentos" a los "Misterios".

El No 1075 del Nuevo Catecismo de la Iglesia, permite rescatar, la teología griega del MYSTERION Paulino y del "crecimiento en los Misterios" de la mistagogía cristiana antigua.

La Mistagogía tiene la enorme ventaja de ser aceptada también por las Iglesias Ortodoxas y las Iglesias Protestantes.

Un Documento, en el cual se sugiere un sistema de catequesis, del padre ortodoxo ruso Georgi Kochetkov dice:
"This is the very short usually seven days' stage of catechization concluding the process of Enlightenment-Baptism in its wide and full sense. It assumes daily Eucharistic services and communions in the course of this whole "bright week", and after thecommunions - meetings and communication in prayer at "the repast of love" and the spiritual sacramentological (mistagogic) discussions on the following themes." En Pravoslavnaya Obschina" N3 (3-1991)". Publicado también, en Inglés, en la Internet.

Un Artículo de David G. Truemper, titulado "Luther's Enchiridion as Resource for spiritual formation" concluye: "Luther's catechisms, at least, will not let us rest with separated catechesis and liturgy. For both the catechism and the liturgy have to do with mystagogy, the spiritual formation of Christians. That's why I have implied that Luther's catechisms are, first and foremost, mystagogical catecheses." (Documento de Internet).

Nuestra, humilde sugerencia, es contemplar a la Iglesia como Mistagoga, junto a las 4 notas o propiedades de la Iglesia: "una, santa, católica, apostólica" ( y mistagoga); avanzando en esta línea se rescatan los grandes aciertos de la eclesiología griega y a la vez se vitaliza la eclesiología latina y se cuenta con una gran herramienta para el ecumenismo con las iglesias ordodoxas y las iglesias protestantes y con un marco de referencia para el dialogo con las religiones monoteístas y politeístas.

Al interior de la Iglesia Católica, entre otros beneficios, permitiría al fiel laico, realizar su misión y vocación como mistagogo de su propia familia, comunidad y cultura.

Estas reflexiones son un obsequio de la comunidad, de sacerdotes y laicos, entusiastas de la teología, de la Escuela EDOCTUS, con motivo del jubileo del episcopado católico.

Después de 17 años de experiencia en la formación teológica de laicos y de la búsqueda de una espiritualidad propia del laico, formado en la teología, tenemos conciencia clara de que enseñar teología no sólo implica contar con maestros, salones y alumnos, sino que iniciar el estudio de la teología es iniciarse en un proceso de Mistagogía. Proceso que después de terminar los estudios lleva a querer compartir lo aprendido y lo vivido.

Algunas pistas sobre la Mistagogía se encuentran en la sección: "La Teología como Mistagogía" del Sitio Web:
www.esteologia.com

Atentamente

Profesores y alumnos de la Escuela Diocesana Católica de Teología para Seglares
EDOCTUS "JUAN MARIA DE SALVATIERRA.

Responsable de la publicación
Pbro Florentino Durazo Valencia
Director de la Escuela EDOCTUS



P.D. Con autorización del Excmo Sr Obispo D. Rafael Romo Muñoz, Gran Canciller de la Escuela de Teología EDOCTUS.
y del Vicario diocesano de Pastoral: Pbro Arturo de la Torre de la Diócesis de Tijuana, Baja California, México